Pasillos
Después de hora y media de espera… el profesor anunció que no daría clase, no podía con la frustración de verdad era uno de esos días en los que tenia el animo perfecto para aguantar 3 horas de matemática.. y la voluntad pura de aprender.
Me quede observando a la gente un rato, comencé a pasearme por los pasillos y a reírme o sonrojarme al observar como me miraba la gente; aun no logro distinguir cuando es una mirada tímida, una mirada de sorpresa… pero logre ver una mirada picara, una de confusión y una que otra de simpatía cuando era alguien conocido. Sigo andando, escucho algunos cuchicheos.. ya tengo la costumbre a escucharlos e ignorarlos.. de repente llego al cafetín y te veo, sonrío y tu me devuelves la sonrisa. Camino hacia ti y me siento a tu lado, me preguntas por que tarde tanto.. a lo que respondí que venia pescando miradas… me quede pensando si invitarte a desayunar o no.. al arriesgarme recibí un sutil NO.. seguido de un “pero si quieres te acompaño” lo que amortiguo el rebote.
Dos pastelitos y un nestea iniciaron una conversación sobre el fin de semana… lo que me llevo a contarte lo bien que la había pasado y como lo había arruinado mi novia con sus comunes peleas… tu silencio era un grito ensordecedor de TERMINA CON ELLA, pero hice caso omiso para no caer en polémicas. Pregunte por tu novia e inmediatamente hubo un cambio de tema luego del “Bien, gracias” tampoco es que me interese mucho escucharte hablar de ella.. así que inicie otra conversación… entre tanta cháchara te detalle… y mientras me contabas algo acerca de una asignatura (de la cual no recuerdo ni la palabra con la que empezaste la conversación) me puse a pensar que hubiera pasado si hubiéramos cruzado esa línea, si yo me hubiera dado cuenta que me veías con ojos distintos a lo mejor las cosas serian diferentes.. pero sinceramente creo que fue miedo por ambas partes.. tu tenias miedo de dejar tu rutina y yo tenia miedo de dejar de amarla porque para mi ella era la perfección y tu solo mi amiga con la que me desahogaba. A veces me siento idiota… porque eres mi amiga porque así yo lo quise.. porque pensamos que seria mejor así… pero confieso que me gustaría que tus ojos y los míos se toparan mas a menudo, no solo por una casualidad en un pasillo o en un cafetín. Quisiera que dejaras de enamorarte de las personas que no te valoran, que no te toman enserio o que sencillamente se vuelven unas locas psicópatas con el pasar de los años… a veces quisiera ser yo esa persona que pase enfrente de ti y retenga 5 minutos tu atención.. pero estoy tan lejos de serlo como tu de admitir que alguna vez soñaste secretamente conmigo. Estas mucho mas cambiada ahora, ya no te arreglas tanto, ya no eres tan tímida como antes te volviste alguien común, seguramente por la rutina de la locura de tu amor. Cerraste tu cuaderno tan duro, como reclamándome atención ya que te diste cuenta que no te escuchaba, salí de mi mente y regrese a tierra.. habían llegado dos amigos mas y tus ojos ya no se concentraban solo en mi, se levantaron los tres, se despidieron y mientras te veía irte volví a guardar en la cajita de sentimientos ese pensamiento que es mío y solo mío... y que solo sale... como tu... en un pasillo... por una casualidad de la vida…


Comentarios
Publicar un comentario