Viaje por Roma y París
Querida Verónica:
Disculpa la demora por la respuesta, me he encontrado ocupada en conocerte y viajar hasta el fin del mundo contigo. Debo decir que este tiempo que ha pasado ha sido tal cual como un viaje por Europa, ese donde vas por cada rincón conociendo las maravillas de cada ciudad; me atrevo a decir que eres lo que espero que sea Roma o quizás París: ciudades increíblemente mágicas e inigualables. Me disculpo de ante mano, se que suelo ser del tipo de persona callada… pero en método explicativo diré que me cuesta decir cosas o explicar mi manera de querer, esto debido a que ya me he tropezado varias veces con esa piedra que llamamos decepción.
En parís aprendí contigo sobre el teatro, sobre la manera en que una persona escenifica la vida o idea de otra y es magnifico aprender de esto de tu mano o mejor dicho de tu manera de cantar o reír actuando. Creo que eres roma porque posees una arquitectura poco común, una combinación de pecas, sonrisa y mirada que inclina los sentidos de cualquiera… bueno en realidad me interesa solo que inclines los míos.. pero ahí voy… tumbando todo , tropezándome con todo y con esta torpeza y nervios que me caracteriza.
Te definiré como sublime… porque sublime es aquello que se considera excelente y admirable pero por sobre todas las cosas en este contexto medio barroco te haces sublime al sonreír. Siento que es un placer mi estimada verónica poder recorrer tu rostro con la punta de mis dedos, así como si quisiera dibujarte este cariño que siento en cada trazo que realiza mis manos por tu piel tal cual como si con cada expresión tratara de hacerte sentir un te quiero.
Tengo dudas, mas que todo miedos, o dudas y miedos al mismo tiempo. Sembradas con o sin intención pero dudas al fin. Se que las ganas que tengo de que por querer se quiera son inmensas y las ganas de correr hacia ti cada vez que te veo partir (aunque se que soy yo quien se va siempre) son gritos de mi alma por negarse a perderte.
A veces pienso bellísima verónica, que me encantaría que sueñes tanto como puedas y que ojala uno de esos sueños tenga que ver conmigo… en cualquier aspecto existente, amistad, confianza, seguridad, amor, futuro… lo que sea pero que me permita estar cerca de ti. Creo que todo en la vida se trata de dos personas, es de parte y parte… y si te quiero por quererte entonces quiero que me quieras por querer hacerlo.
Solo puedo agregar que espero que estos viajes a Europa o al fin del mundo siempre vayan acompañados de tus ojos y tu sonrisa… y de tus labios, esos de los que no puedo separarme al tenerlos cerca… de esos ojos que se empequeñecen a medida que son consentidos.. y de tu manos, pido de sobre manera a cualquier entidad que tus manos nunca dejen de recorrer mi cara o apretar mis manos o mi espalda… ya que son o las siento como una manera SUBLIME de difuminarle ganas de volver a ti a mi alma.
Sin mas que decir me despido mi bellísima Verónica, no sin antes dejarte mis mas sinceras ganas de volver a ti…
Atentamente…
Una extraña que solo quería un café y termino descubriendo que la lluvia y el fin del
mundo son perfectos si llevan tu mirada y tus sonrisas de por medio.



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