A la de tres, tres

Esta era una frase que solía decir alguien de mi pasado, espero no se moleste por que ahora la use para titular este escrito.

A la de tres, tres… así empieza esta historia… así empieza esta historia.

Creo que jugamos al escondite y soy yo quien esta contando, supongo que se esconderán en los sitios mas seguros, esos que saben que si los encuentro va a dolerme.

Puedo escucharlos murmurando, riéndose a mi espalda, comentando cual seria la mejor manera de hacerme perder o en su defecto ponerme en camino a ese sitio donde todo es dudoso o donde simplemente ustedes tienen la ventaja…. Sigo contando, ya voy por cinco y todo esto es hasta diez.

Se perciben sus pasos, no tan claros porque ya van lejos, a penas oigo torpemente las pisadas o tropezones que dan ante sus propios errores por no saber bien la distribución de los muebles de mi casa, lo que me da pistas de que tienen entre manos (en este caso entre pies). Ya casi llego a diez.

Diez… A la de tres, tres, empieza la búsqueda voy primero por ti, camino por el pasillo de mi casa, ese que es obscuro y de noche hace a todas las sombras cobrar vida. Yo sabia que Tú particularmente caminarías por aquí haciéndome entre paso y paso dudar de mi, tratando de que el miedo y la inseguridad se me cuelen entre las manos, quien mas que tu sabría que la cobardía me hace retroceder sobre mis propio trayecto, o peor aun correr en sentido tangente a donde pretendo ir. Con el fin del pasillo se da paso a una gran puerta que da a la cocina, entro y veo hacia la ventana del lavandero, aunque es afuera de la casa se que estas allí, solo en ese sitio me recordarías como empezaron las cosas y el orden en que transcurren los días. Se te olvido un pequeño detalle de esconderte ahí: la distancia de donde te veo a la base es más corta que tu camino de regreso a la misma.

Corro de regreso al inicio del juego tomando un atajo por unas escaleras, al subir me detiene escuchar un estornudo cohibido. Espero dos segundos a ver si se repite y en efecto el segundo retumba otro pasillo. Como no reconocer tu alergia al polvillo, es que era tonto no pensarlo, ¡Claro! Tu ibas a elegir el sitio mas escondido, ese que tuviera arañas, ese donde solo otra persona entraría, una duda se hace mejor entre dos personas no? esa siempre fue tu línea al vacío.

Pero olvidaste que eso es un hueco, y que para salir de allí necesitarías siempre de otro... Esta vez en este juego estas solo tú… y yo ya empecé mi camino al inicio.

Por donde voy veo claramente la base… pero también puedo sentir que ustedes van a la par conmigo, quizá no en la misma línea pero puedo sentir sus pasos tras los míos… al final no se quien gana pero a la de tres, tres y veremos como termina todo. Si enfrento mis miedos… o ustedes se apoderan de ellos haciéndolos mas fuertes en el camino.

Comentarios

  1. esto me encanta, tenia que decirlo. no lo entiendo y me encanta. pero vi cada pasillo, sentí cada esquina y recorrí cada linea.

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  2. "¡Claro! Tu ibas a elegir el sitio mas escondido, ese que tuviera arañas, ese donde solo otra persona entraría, una duda se hace mejor entre dos personas no? esa siempre fue tu línea al vacío."

    perfecto!!! me encanto.

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