Siempre lo supe, no sé porqué para mi desgracia tengo ese
sexto sentido de saber de quién se antojan tus ojos, incluso antes de que tú
misma lo aceptes.
¿Coincidencia?
No creo… por ahí lo llaman percepción… cuando lo conocí lo supe casi al momento en
que se le dibujo esa sonrisa, cuando la vi, sabía que ella terminaría estando más
cerca de lo que quise.
Y no me das el merito por este don que me consume las venas.
Nunca he entendido tu manera de hacer las cosas… ¿estabas
con ella y te quejabas de que mis ojos no se cruzaron con los tuyos ni por
error?
¿Cuántas veces la besaste o la miraste a los ojos y veías
los míos?, no lo hacías… yo sé de eso, ambas sabemos que lo sé… todos somos
animales de costumbre… tu ya deberías saber eso…
Sigues siendo la misma antojada, que se traga los
pensamientos y va por la vida viviendo otra vida… y cuando esta sola es que se
da cuenta de las cosas que hace y piensa…
No te importo estar con ella y dejarla a un lado para
acercarte a provocar a mis ojos… la llevaste a esa reunión y no te importo escapártele
para tratar de coincidir conmigo en un baño, al que nunca fui porque sabía tu intención.
Tú fuiste con ella y yo sabía que te morías porque yo me muriera de celos, al
final quien termino envidiándola fuiste tú…
Y si te sirve de algo, la perspectiva es lo más divertido
que tiene la vista…



¿Qué decir ante algo tan personal? Que la perspectiva es como la relatividad.. da para todo. Y un blog también.
ResponderEliminarDeberías ejercitar ese sexto sentido y extrapolarlo en todas direcciones. Pero adónde va tu vista sólo depende de ti aun si no te gusta lo que ves (y aun así sigues viéndolo)